DeepSeek, una startup de un año, creó R1, un modelo de IA que compite con GPT-4, Llama y Gemini por solo $5.6M, frente a los miles de millones que gastan sus rivales.
DeepSeek ha lanzado modelos de IA competitivos, destacando el V3 y el reciente R1, que es de código abierto y tiene un costo de operación sorprendentemente bajo. A pesar de restricciones en temas sobre el gobierno chino, su app ha superado a ChatGPT en la App Store con casi 2 millones de descargas.

La IA requiere enorme consumo de energía, llevando a gigantes tecnológicos de EE.UU. a invertir en energía nuclear. Meta destinará más de $65,000 millones este año en IA, y Sam Altman estima que la industria necesitará billones en inversión. La posibilidad de lograr modelos potentes con menos costo y hardware menos avanzado representa un cambio radical en la industria.

Mientras algunos critican la IA, sus defensores ven en ella una revolución económica y tecnológica. Marc Andreessen la calificó como un avance asombroso, destacando a DeepSeek. Si su desarrollo es posible con menor costo, surgen tanto nuevas oportunidades como riesgos para el futuro.

DeepSeek ha irrumpido en el mercado con modelos competitivos y de código abierto, pero aún está lejos de reemplazar a ChatGPT. OpenAI sigue liderando con su ecosistema sólido, integración en múltiples plataformas y una comunidad activa. Aunque DeepSeek promete avances, su futuro como principal competidor dependerá de su evolución y adopción global.
